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Como Comprender y Acompañar A Los Pacientes En Fase Terminal

Como comprender y acompañar a los pacientes en fase terminal

¿Cómo Comprender y Acompañar a los Pacientes en Fase Terminal?

Es un hecho doloroso para las familias tener un ser querido en fase terminal. Nuestra intención con este articulo es que las familias, y las personas profesionales que están a cargo del cuidado del paciente tengan un punto de referencia profesional para comprender y acompañar a las personas en esta etapa difícil de su correspondiente vida.

Un programa para el cuidado en la fase terminal trata de proporcionar la mejor calidad de vida para las personas que se encuentran en esta situación, proporcionándoles un enfoque “holístico”; es decir que da consuelo espiritual, mental, emocional y físico a los pacientes, a sus familias y a las demás personas encargadas de su cuidado.

Los pacientes en fase terminal necesitan ser atendidos y cuidados con las siguientes responsabilidades y valores:

  • Capacidad. Debe confiar en la capacidad de quien lo atiende.
  • Compasión. Derivado de la raíz latina cum passio que significa “sufrir con”. En este aspecto es importante llorar con él si así lo requiere, no se debe fingir.
  • Comodidad. Se debe procurar la comodidad del paciente.
  • Comunicación. Empatizar con el paciente, no olvidar que lo que necesita es ser escuchado.
  • Integración familiar. Evitar la conspiración del silencio, a pesar de que la situación es dolorosa, el dolor y sufrimiento puede ser un medio para unir más a la familia.
  • Visitas de los niños. En caso de que no quieran asistir no hay que obligarlos.
  • Buen humor. Sirve para romper la tensión, recordar que es sentido del humor, sin ironía o sarcasmo.
  • Perseverantes y constantes en las visitas. Es mejor hacer una visita corta que no hacer ninguna, asimismo es mejor varias visitas cortas que una larga.
  • Tranquilidad. El estar tranquilo y calmado no significa ser insensible, se debe cuidar el nerviosismo, ya que éste es contagioso.

¿Quien debe proporcionar la comprensión y acompañamiento a los pacientes en fase terminal?

Principalmente lo deben hacer los Equipos de Cuidado Terminal. Un equipo de cuidado terminal es un grupo de profesionales dedicados, personal de apoyo y voluntarios que comprenden las metas especiales del cuidado en la etapa terminal. Este equipo incluye médicos, enfermeros, Coach, trabajadores sociales, asistentes y voluntarios.

Los miembros del equipo de cuidado en la etapa terminal concentran sus esfuerzos en aliviar los síntomas del paciente en etapa terminal y en proveerle apoyo a la familia del paciente.

La realidad es que cuando en un sistema familiar se presenta la enfermedad de uno de sus miembros todo se afecta, se rompe el equilibrio, por tanto es recomendable mantener la normalidad dentro de lo posible. Un aspecto primordial a trabajar con la familia es el que los miembros se involucren y acepten las decisiones del enfermo.

Ante tal circunstancia, los familiares se pueden enfrentar a varios dilemas:

  • Actuar con naturalidad o exagerar en los detalles amorosos o cariñosos.
  • Planear la vida futura sin él o sentir que lo traicionan por planear su futuro sin él.
  • Hablar de su muerte o guardar silencio.
  • Decirle algo o simplemente callar.
  • Llorar frente a él o aguantarse las ganas de llorar.
  • Aprovechar la oportunidad del momento estando conscientes de que puede ser el último, o actuar como si le quedara mucho tiempo.
  • Por un lado oran por que se muera y por otro lado se sienten mal por desear su muerte, cuando aún quieren que viva.

Todos estos dilemas son naturales pero pueden crear culpa en los dolientes, no se debe olvidar que dentro de uno mismo existe un “diablito” y un “angelito”, y ambos forman parte de uno.

El ser humano no es perfecto. Es perfectible, más nunca perfecto, y dentro de nosotros se pueden presentar ambas dualidades. 

La familia debe desarrollar habilidades para ser:

  • Empático.
  • Autentico.
  • Respetuoso, paciente y cercano.
  • Alguien en quien confiar, a quien se le pueda decir todo sin ser juzgado.
  • Compañero en el último camino.
  • Paciente y tolerante ante las variaciones del estado de ánimo.
  • Quien propicie un buen trabajo de muerte.
  • Quien hable con la persona, más no de la enfermedad.
  • Alguien que no debe mentir, ni hacer promesas que no se puedan cumplir.
  • Quien procure que el paciente no muera solo y entre extraños.

Cuando se trabaja con un familiar en fase terminal toda la atención debe estar centrada en él, ya que tiene el papel protagónico. Todas las personas que se encuentran en torno suyo necesitan ayuda, pero él es quien la necesita urgentemente, ya que no se sabe cuánto tiempo le queda de vida.

El morir es un proceso que mantiene a la persona con muchos miedos e inseguridad, la atención primordial debe ser corporal; el deterioro es constante y cualquier cambio por insignificante que sea le puede preocupar enormemente.

Se debe procurar su bienestar físico, evitar dentro de lo posible que experimente dolor físico ya que de otra manera no podrá poner su atención para cerrar cualquier asunto pendiente que se tenga.

Pensemos cuando se nos entierra una uña en el dedo gordo del pie derecho, todo nosotros somos pie derecho, toda nuestra atención estará puesta en ese dolor, ahora tratemos de ponernos en los zapatos del enfermo. Que quizá tenga dolores físicos verdaderamente intensos.

Debemos tener presente que ante la inminencia de la muerte el paciente moribundo puede presentar varios miedos:

  • Ser un estorbo para la familia.
  • Sentirse vulnerable.
  • Inutilidad física y a no poder tomar decisiones.
  • Al deterioro de la auto-imagen.
  • Deterioro y debilitamiento de los lazos afectivos.
  • Estar acabando con la economía familiar.
  • Dependencia.
  • A que la familia se destroce cuando ya no esté. Esto ocurre cuando la persona que muere es la que mantiene la armonía y paz en la familia.
  • Dolor físico.
  • Futuro de la familia.
  • Intrascendencia. Miedo a ser olvidado.
  • Pérdida de rol. Esto ocurre cuando la persona era la más fuerte y ahora es ella quien necesita ayuda.
  • A su futuro y proyecto de vida.

 

Cuando la muerte llega a la familia el sufrimiento que se experimente puede ser devastador dependiendo de diversos factores:

  • Tipo de muerte. No es lo mismo que una persona fallezca por muerte natural a que sea accidental y violenta.
  • Relación afectiva con el fallecido. Si la relación fue muy cercana el duelo se dificulta y asimismo, si la relación fue mala el duelo también se dificulta sobre todo por las culpas que surgen.
  • Edad. No es lo mismo que fallezca una persona de 80 años a que fallezca un niño, adolescente o joven.
  • Cultura. Existen culturas donde la muerte se percibe de manera más natural, así como otras donde no se permite expresar sentimientos y los duelos se ahogan.
  • Situación económica. Este es un elemento que también va a influir en el duelo. No es lo mismo que los deudos tengan su situación económica solucionada a que tengan problemas financieros.
  • Sexo. Cómo lo mencionamos anteriormente por cuestiones de género es más fácil para la mujer elaborar su duelo, ya que es más aceptado ver que llore, que se ponga triste y al hombre se le reprime más.
  • Etapa evolutiva del doliente. Este aspecto es muy importante a tomar en consideración ya que es diferente que fallezcan los padres cuando se es adulto y ya se tiene familia propia a que fallezcan cuando se es pequeño.
  • Espiritualidad. Este es un factor que si se posee, favorecerá el enfrentamiento con el dolor y sufrimiento en comparación con los duelos de aquellas personas que no la poseen.
  • Circunstancias. El vivir un duelo anticipado ayuda y facilita el proceso cuando la persona ya no está.
  • Otro factor puede ser, por ejemplo, que la persona atente contra su vida enfrente de alguien significativo, y por otro lado: “te dejo una carta culpándote de lo ocurrido”.
  • Fe. Si el doliente tiene fe facilita su proceso ya que tiene un sentido de esperanza ante la muerte: “si rezo por tí, te ayudo a llegar a tu destino final y yo me siento reconfortado”.
  • Tipo de personalidad. Existen personas que ante el menor revés se hunden, y otras que ante situaciones difíciles se muestran optimistas, tienen la capacidad de afrontar situaciones de frustración, el proyecto de vida, “¿con qué recursos personales cuento?”.
  • Red social de apoyo con la que se cuenta para recibir y afrontar el golpe emocional. Factor importante para salir adelante, ya que: “puedo necesitar el amor de los demás para encontrar la fuerza que necesito”.
  • Umbral al dolor: Ya que si vemos que el familiar esta con dolores fuertes, puede llegar a desearse su muerte, con tal de no verlo sufrir, lo cual producirá cierta paz a los familiares sobrevivientes.

La combinación de todos estos factores favorece o dificulta el duelo.

El duelo es un proceso que se inicia después del suceso que es la muerte o en la enfermedad, podemos vivir un duelo anticipado (antes de que la muerte se presente). Por tanto el duelo es un proceso que requiere de un tiempo y que cada persona vive de diferente manera y en periodo diferente.

Los duelos son inevitables, se tienen que vivir, pero de una manera digna, sin auto compadecerse, sin masoquismo, sin evitarlo o negarlo. Y la noticia es: “EL DUELO, DUELE”

Si necesitas ayuda para elaborar tus duelos, existen Coach Certificados en la elaboración de procesos que utilizan Coaching Tanatológico, el cual es una herramienta de intervención que permite elaborar duelos digna y humanamente.

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